Otoño es una época de transición. Del calor del verano pasamos al frío del invierno. Los rayos del sol van desapareciendo mientras que el frío empieza a hacer mella y necesitamos prepararnos con alimentos ricos en proteína y hierro. Además, durante la vejez, la dieta variada debe incluir suficientes minerales y vitaminas con el fin de combatir los meses más complicados del año.

Pescado azul

Los mejores alimentos de otoño son los pescados. Si bien deben consumirse durante todo el año, es en esta época cuando más falta hacen, gracias a sus propiedades nutritivas. Entre el pescado azul destaca el atún o la sardina, además de la caballa y la trucha. La ventaja es que ofrece grasas poliinsaturadas, omega 3, que protegen el corazón y bajan el colesterol malo. De hecho, son altamente recomendables para todas las etapas de la vida, pero especialmente en gente mayor al aumentar el colesterol “bueno” o HDL. La Fundación Española del Corazón recomienda comer cada semana este tipo de pescado, por el efecto cardioprotector y el desarrollo del sistema nervioso central, entre otros.

Fruta: uva

El fruto de la vid es bastante notable en esta época del año. Las vendimias justo terminan y se recoge el fruto para realizar vino y poder comer uva, tanto tinta como blanca. Y es que la uva también es altamente recomendable por sus propiedades antioxidantes, gracias a los  polifenoles, como el resveratrol, que actúan sobre los radicales libres y protegen la piel. Además, el resveratrol es también bueno para el corazón. Si bien su aporte de azúcar puede ser algo superior a otras frutas, por lo que se deberá controlar su consumo y preguntar al médico sobre si es bueno tomarlo, dependiendo del nivel de azúcar que tenga cada persona.

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Manzanas y más

Además de la uva, otras frutas deben consumirse en todos los meses del año. Y, ahora, preferentemente en otoño, la manzana triunfa al ser de temporada y aportar una gran riqueza en vitaminas. La manzana protege el corazón y también es antioxidante.

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Frutos secos: nueces y almendras

Un puñado de frutos secos al día es remedio de muchos males. Así lo aconsejan los nutricionistas. En estos meses, no hay nada mejor que las nueces y las almendras, que llevan vitamina E y muchos minerales. Como la gran parte de los frutos secos también protegen aquellas enfermedades que tienen riesgo coronario. Los frutos secos se recomiendan no ser comidos con sal ni demasiado fritos, por lo que las nueces y las almendras son los preferidos y más saludables.