El verano es tiempo de mar y de piscinas. De pasar más tiempo al aire libre y de saber qué beneficios obtienen sobre la natación. La ventaja es que este deporte puede practicarse durante todo el año gracias a los centros gym, las piscinas climáticas y otros destinados a la gente mayor.

La Fundación Española del Corazón destaca que la natación es una de las actividades físicas más recomendadas para las personas mayores. Sin embargo, recomiendan que lo más conveniente es ponerse en manos de un especialista que indicará la práctica más adecuada para cada caso o para una dolencia en concreto.

Principales beneficios

Ejercicio físico y movimiento

Está claro que el ejercicio físico es bueno en general para las personas mayores. Les ayuda a estar activos y les previene de determinadas enfermedades ganando toda clase de salud.

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Mejora de las articulaciones

Dentro del agua el cuerpo pesa menos, de manera que hay una mejora en los músculos y las articulaciones que no duelen y tienen a beneficiarse el agua, aumentando la flexibilidad. Hay determinados ejercicios dentro del agua, como el aquagym, que implican movimiento y versatilidad.  El riesgo de lesiones es mínimo, pues la tensión sobre las articulaciones es escasa. Las tensiones se relajan y descomprimen, acabando con el dolor y la inflamación.

Prevención de problemas cardiovasculares

Los movimientos en el agua previenen a los mayores de reducir problemas relacionados con el corazón. Una de las razones es porque favorece la actividad del sistema cardiorrespiratorio. Y también se mejora la presión sanguínea.

Lumbalgias y espalda

Nadar ofrece más ventajas. Es beneficiosa para la columna vertebral y es indicada para aquellas personas que puedan sufrir dolores de espalda, tensiones y lumbalgias. A su vez, evita de diversas lesiones y hace que los músculos y los huesos se tornen mucho más fuertes.

Relajación

Es en la tercera edad cuando se necesita gozar de un máximo bienestar. Para mente y cuerpo, para estar sanos por fuera y por dentro, la natación relaja y equilibra la mente para enfrentarse ante procesos de estrés o de depresión. De hecho, es una actividad recomendada para personas de otras edades cuando necesitan desconectar.

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Consejos cuando se practica

Como todas las prácticas y más destinadas a personas mayores, se debe tener precaución a la hora de realizar natación. Siempre, antes de hacer ejercicio, es recomendable consultar al médico para que compruebe nuestro estado físico.

La Fundación Española del Corazón aconseja nadar, al menos, dos veces por semana y, como mínimo, 30 minutos cada vez. Es mejor nadar acompañado para no aburrirse, darse ímpetu y contar con la ayuda que uno puede necesitar. A la vez, se requiere el uso de material adecuado, zapatillas para los accesos y en las duchas para prevenir las caídas. Además, se deben evitar los cambios de temperatura. También recomiendan cubrirse al salir del agua, tomar una ducha y después, ya seco, aplicarse una crema hidratante sobre la piel, con un masaje por todo el cuerpo. Combinar la natación con los paseos y andar ayudará, todavía más, a tener una vida activa.